Posts

Crisis global de empatía

Image
Hola, espero se encuentren muy bien.  Muchas gracias por visitar este blog.  Hoy quisiera hablar de un tema que se ha estado dando desde hace ya varios años a nivel mundial, y es con respecto a la crisis global de empatía. La sociedad nos ha estado motivando tanto hacia la individualidad, el pensar en nosotros mismos, que hemos ido perdiendo la empatía, a tal grado que mucha gente es consciente de ello y abiertamente expresa que no les interesa ayudar a los demás. Hoy en día, son en realidad una minoría quienes hacen el esfuerzo de ponerse en los zapatos de otros, de intentar comprender cómo se sienten, de ponerse a pensar cómo su interacción o falta de la misma con quienes les rodean les puede estar haciendo sentir. La empatía es algo vital, algo necesario para tener una sociedad sana, un mundo alegre. Para quienes somos creyentes, somos llamados a amar al prójimo, es un mandamiento, no es algo opcional, y para ello, debemos aprender nuevamente cómo practicar la empatía....

¿Amas a tu Prójimo?

¿Alguna vez te has preguntado de verdad qué significa amar a esas personas que se cruzan en tu camino, a tu vecino(a), a tus compañeros(as) de trabajo, a meseros(as) en el restaurante, incluso a alguna persona desconocida? En la sociedad en que vivimos, la gran mayoría de las personas no han tenido ejemplos sanos y, por tanto, han crecido sin haber realmente interiorizado el verdadero significado de amar, ni cómo demostrar ese amor a las demás personas; sin embargo, nunca es tarde, y la Biblia Dios nos da toda una guía de cómo hacerlo. Amar al prójimo es una decisión consciente; realmente decides si amar a las personas o no, si darles la importancia que merecen o no, si obedecer a Dios o no. ¿Cómo amar a tu prójimo? En esencia, una de las formas de hacerlo es procurando desarrollar los dones del Espíritu Santo que encontramos en Gálatas 5:22-23: "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley....

Hazles sentir vistos(as)

Image
Todas las personas desean y, de hecho, necesitan sentirse vistas, sentirse especiales, sentirse amadas, saber que le importan a alguien. Esto es algo que a mí me ha confrontado, pues tiendo a ser un poco distraído, y en ocasiones no recuerdo haber conocido a una persona, al punto que he llegado a "conocer por primera vez hasta tres veces a varias personas". Lo he ido modificando con el tiempo, luego de que una amiga me hiciera ver una realidad: cuando no recordamos a las personas , estamos, sin percatarnos, siendo irrespetuosos, ya que, inconscientemente, estamos considerando que esas personas no son lo suficientemente importantes para recordarlas , y aunque no lo hacemos adrede, es la realidad de las cosas. Esto incluso va más allá para quienes creemos en Dios. Cada persona que conocemos es una creación de Dios que merece respeto; además, Dios las pone en nuestra vida con un propósito dentro de su plan perfecto, en ocasiones para que nosotros aprendamos de ellas, en ocasione...

Permite que te ayuden

Image
Dios nos ordena que amemos al prójimo y una forma de amar a las demás personas como Dios manda es permitiendo que nos amen . Recientemente una amiga me contaba sobre lo difícil que para ella es pedir ayuda a los demás, y me recordó a mí mismo hace 20 años. En aquel momento mi forma de pensar era: "no quiero depender de nadie" y no le pedía ayuda a las personas, "todo lo podía solo" , y en efecto, rara vez necesitaba ayuda, o al menos eso era lo que yo creía . Y así fue por muchos años, hasta que estudié Psicología, y en medio de una clase salió el tema. Un profesor me dijo algo que cambió esa forma de pensar saturada de orgullo . Mi profesor nos dijo que, aunque no necesitemos ayuda, siempre es bueno pedirla , porque las personas a nuestro alrededor están anhelando ayudarnos y, para quienes creemos en Dios, esto va más allá: al no pedir ayuda les estamos negando a otros las bendiciones resultantes de ayudarnos . ¿Cómo les estamos negando las bendiciones resultante...

Aprecia el sufrimiento

La vida de toda persona presenta muchos momentos de sufrimiento, sin excepción, a fin de cuentas, el sufrimiento es parte de la vida, Jesús mismo experimentó sufrimiento. La típica respuesta humana ante el sufrimiento es tratar de huír del mismo de diversas maneras, como ignorarlo, o saturarse de actividades de manera que eviten pensar en ese sufrimiento, lo malo, es que, estas respuestas típicas, impiden procesar el dolor de dicho sufrimiento, por tanto, impiden aprender lo que Dios está enseñando, y como resultado impiden sanar las heridas provocadas por ese sufrimiento. Mejor es aprender a apreciar el sufrimiento, es decir, cada vez que algo nos haga sufrir, agradecerle a Dios por lo que está haciendo con ello en nuestra vida y la de las personas a nuestro alrededor, además, pedirle en oración que nos revele cual es su propósito. Con el tiempo, comenzamos a ver el sufrimiento como algo positivo. La misma biblia nos dice que todo lo que Dios permite es para bien. Romanos 8:28 DHH94PC...

Nos necesitamos unos a otros

La sociedad nos tiende a decir que no necesitamos a nadie, que no dependamos de nadie, que debemos ser totalmente autosuficientes, sin embargo, eso es dañino y va totalmente en contra del diseño de Dios. Tanto es así que incluso Dios mismo sintió la necesidad de crear otros seres. En el caso de Dios, algo que se dice, es que, Dios tiene tanto amor que necesita expresarlo, y el amor no se puede expresar en su totalidad si no existen otras personas para hacerlo. Dios mismo incluso es una trinidad, tres persona en una. Si Dios mismo, un ser perfecto, necesita a otros, con muchísima mayor razón, nosotros, también. Somos, por naturaleza, seres sociales, así nos diseñó Dios. Por más que la sociedad moderna nos intente decir que podemos solos, la realidad es que no, Dios nos diseñó con una necesidad natural de interdependencia, lo cual es algo sano. Dios a cada persona le dió habilidades y dones únicos que complementan a los demás. La misma biblia demuestra que necesitamos unos de otros. Roma...

No juzgues

Un gravísimo error que solemos cometer los seres humanos es el de juzgar a las demás personas, y hasta hacernos una idea de como son sin siquiera conocerles, sin haber compartido ni cinco minutos con esas personas. Nos creamos toda una idea de cómo son, basada en nuestra percepción, la cual, generalmente se encuentra errada, pues, nuestra percepción se basa en nuestras propias experiencias de vida, y está fuertemente influenciada por los eventos pasados que consideramos negativos o que fueron dolorosos. Nuestra percepción tiene a nublarse aún más durante las épocas de tristeza y dolor. Juzgar es una manifestación del orgullo, además de una falta de respeto hacia las demás personas. Cuando juzgamos estamos suponiendo que tenemos la razón y estamos obviando que cada persona es igual a nosotros mismos: un ser único, con una historia de vida particular, con fortalezas y debilidades, que ha reído y ha sufrido. Dios incluso nos llama a no juzgar. Mateo 7:1-4 TLA [1] »No se conviertan en juec...