Hazles sentir vistos(as)
Todas las personas desean y, de hecho, necesitan sentirse vistas, sentirse especiales, sentirse amadas, saber que le importan a alguien.
Esto es algo que a mí me ha confrontado, pues tiendo a ser un poco distraído, y en ocasiones no recuerdo haber conocido a una persona, al punto que he llegado a "conocer por primera vez hasta tres veces a varias personas".
Lo he ido modificando con el tiempo, luego de que una amiga me hiciera ver una realidad: cuando no recordamos a las personas, estamos, sin percatarnos, siendo irrespetuosos, ya que, inconscientemente, estamos considerando que esas personas no son lo suficientemente importantes para recordarlas, y aunque no lo hacemos adrede, es la realidad de las cosas.
Esto incluso va más allá para quienes creemos en Dios.
Cada persona que conocemos es una creación de Dios que merece respeto; además, Dios las pone en nuestra vida con un propósito dentro de su plan perfecto, en ocasiones para que nosotros aprendamos de ellas, en ocasiones para que ellas aprendan de nosotros, en otras para que aprendamos mutuamente, en otras como un instrumento para sanar nuestras heridas.
Cuando no tratamos a las personas con el amor y respeto que merecen, no podemos entonces decir que tenemos a Dios en primer lugar, ni que amamos a Dios, pues solo lo estamos haciendo de palabra, al estar desobedeciendo los mandamientos en que se resume toda la ley.
Mateo 22:36-40 NBV
[36] ―Señor, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley de Moisés? [37] Jesús respondió: ―“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”. [38] Este es el primero y el más importante de los mandamientos. [39] El segundo es similar: “Amarás a tu prójimo con el mismo amor con que te amas a ti mismo”. [40] Los demás mandamientos y demandas de los profetas se resumen en estos dos mandamientos que he mencionado. El que los cumpla estará cumpliendo todos los demás.
https://bible.com/bible/753/mat.22.36-40.NBV
Es imposible amar a Dios sin amar a nuestro prójimo, y es imposible amar a nuestro prójimo sin amar a Dios; van de la mano, debemos practicar el amor con todas las personas.
Amar significa velar por los intereses de los demás, buscar su bienestar y ser siervos, siervos por amor.
Filipenses 2:2-7 NVI
[2] Llenenme de alegría teniendo un mismo parecer, un mismo amor, unidos en alma y pensamiento. [3] No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. [4] Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás. [5] La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, [6] quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. [7] Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos.
https://bible.com/bible/128/php.2.2-7.NVI
Muchas veces no estamos conscientes de la gran necesidad que tienen las personas de ser vistas, escuchadas, de recibir una sonrisa.
Abundan las personas que, sin percatarnos, están pensando quitarse la vida, y algo tan sencillo como un "hola", una sonrisa o un abrazo, han hecho que decidan no ejecutar el acto.
En mi caso personal, hace mucho tiempo, Dios me dio una llamada de atención por no darle la importancia debida a algo que me hizo sentir.
Un amigo con quien estudié en la universidad se había ido a vivir a USA, y con el tiempo perdimos el contacto, luego, un día, sentí que debía hablar con él, por estar concentrado en otras cosas como el trabajo, no le di la importancia debida, esa misma semana, mi amigo se quitó la vida, él ya me había contado que cuando era mucho más joven lo intentó hacer, y la única razón por la que no lo hizo fue porque una persona estaba cerca y lo instó a que no lo hiciera. Con esto siempre me quedó la pregunta, si hubiese sido más intencional en darle a mi amigo la importancia que se merecía, ¿podría haberse salvado? No lo sé, puede ser que no, pero ciertamente demuestra el rol tan grande que jugamos en la vida de otras personas nos percatemos o no.
¿Cómo puedes hacer que las personas se sientan vistas?
Siendo intencionales y, primeramente, haciendo los actos más básicos como saludarles y sonreírles, además de preguntarles cómo están. En un restaurante, soda, café, etc., siempre preguntar el nombre a quienes te atienden y tratarles por su nombre.
Las anteriores son las acciones más básicas de respeto hacia las personas; sin embargo, no son suficientes. Lo ideal es que hagas preguntas abiertas y simplemente escuches; a las personas les encanta hablar de sí mismas.
¿Qué preguntas puedes hacer?
- ¿Me cuentas sobre tu trabajo?
- ¿Qué peticiones de oración tienes?
- ¿Cómo es tu día a día?
- ¿Qué puedo hacer por ti?
- ¿Cuáles son tus más grandes anhelos?
- ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
- ¿Qué ha sido lo más bonito que viviste esta semana?
- ¿Qué cosas te hacen sonreír?
- ¿Cuál es tu comida favorita?
- ¿Cuál es la comida que más detestas?
- ¿Qué te hace recuperar la alegría?
- ¿Qué es lo que más te gusta de la vida?
- ¿Qué sueñas con hacer y que no has tenido la oportunidad hasta el momento?
Bendecir a otros nos bendice, al no hacerlo nos juega en contra
Cuando no les hacemos sentir vistas, importantes, muchas veces nos juega en contra y retrasamos las bendiciones que Dios tiene para nosotros. Este último año, para mí personalmente, ha sido particularmente duro porque Dios me ha estado revelando muchas bendiciones de las que me perdí por no haberle dado la importancia que merecen a muchas personas que tengo más de 10 años de conocer; más aún, me ha estado mostrando cómo las cosas pudieron haber sido diferentes para las personas en mi vida de haber sido mucho más intencional en utilizar los dones que me ha dado y que conozco muy bien desde hace más de una década.
Al ser una persona PAS (Personas Altamente Sensibles) y haber estudiado Psicología, se torna un poco más duro, porque las personas PAS podemos, literalmente, sentir el dolor de las personas a nuestro alrededor, aun cuando lo intenten esconder o reprimir; esto, ligado con el conocimiento en Psicología, nos permite tener una mayor comprensión y empatía con las personas. Cuando hemos desarrollado el don, adquirimos una especie de brújula que nos indica dónde y cuándo una persona se encuentra pasando un mal momento.
El simple hecho de saber que no se estuvo allí para personas que amamos se torna particularmente difícil. La mayoría de las personas no lo saben, pero las PAS, cuando han desarrollado el don que Dios les ha dado, son un instrumento para que las personas sanen sus heridas. Por lo general, solemos transmitir paz a las personas y sabemos escuchar activamente, al punto en que la gran mayoría de personas, incluso desconocidas, se abren completamente con nosotros en cuestión de minutos, incluso hombres, quienes típicamente tienden a evitar expresarse. Y hablar sana. No es que nosotros sanemos a las personas, sino que Dios nos utiliza como instrumentos; a fin de cuentas, las personas prefieren, por lo general, hablar con alguien que se encuentre físicamente en el lugar.
En mi caso personal, al no haberle dado la importancia debida a las personas, sin percatarme, les estaba negando uno de los canales de sanidad que Dios pone en la vida.
Moraleja: algo tan sencillo como un saludo puede salvar vidas, y al no hacerlo podemos estar retrasando las bendiciones que Dios tiene para otras personas y para nosotros mismos.

Comments
Post a Comment